El servicio de Radioterapia del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) iniciará una remodelación de sus instalaciones con el objetivo de reorganizar espacios y mejorar la atención a los pacientes antes de abordar la construcción de un tercer búnker destinado a un nuevo acelerador lineal, el equipo utilizado en tratamientos contra el cáncer.
Las obras comenzarán el lunes y supondrán una reordenación interna del área, incorporando nuevos espacios para consultas, reuniones y despachos, además de una ampliación de las zonas de espera para los pacientes y sus acompañantes.
La primera actuación consistirá en incorporar al servicio parte del pasillo que conecta con el aparcamiento y con Rehabilitación, donde actualmente se sitúan asientos utilizados por pacientes. Ese espacio se transformará en dos salas de espera independientes, lo que permitirá mejorar la privacidad y las condiciones de quienes acuden a recibir tratamiento.
Además, los baños ubicados en ese corredor pasarán a integrarse dentro del propio servicio y se instalará un mostrador convencional de control.
Estas modificaciones buscan evitar las aglomeraciones que se generan actualmente en un pasillo de tránsito hacia el exterior, donde quienes esperan turno quedan a la vista de quienes circulan por la zona.
El proyecto también contempla la reconversión de un almacén interno en varias dependencias asistenciales, que incluirán consultas médicas, despachos y una sala de reuniones.
En conjunto, esta reorganización permitirá reordenar cerca de 200 metros cuadrados dentro del servicio, aunque el plan global de ampliación es mayor y se completará con la futura construcción del tercer búnker, situado a escasos metros del área actual.
La creación de ese búnker responde a la necesidad de renovar los aceleradores lineales del hospital sin detener la actividad asistencial. Disponer de una tercera sala permitirá instalar un nuevo equipo mientras se sustituyen los actuales.
El espacio para esta infraestructura ya estaba previsto desde la construcción del hospital, pensado para una posible ampliación del servicio si aumentaba la demanda.
Por el momento, la fase actual se centra únicamente en la reorganización interior, ya que la construcción del nuevo búnker requerirá trámites complejos y la autorización del Consejo de Seguridad Nuclear.
Si se cumplen las previsiones, la obra inicial podría finalizar entre finales de abril y principios de mayo, mientras que la ampliación completa del servicio todavía no tiene un calendario cerrado.
No obstante, el objetivo es que antes de que termine la década el HUBU disponga de tres aceleradores lineales y tres búnkeres, reforzando así la capacidad del hospital para tratar a los pacientes oncológicos de su área de referencia.











