Adif reforzará la seguridad en los pasos a nivel de Valle de Mena, Espinosa de los Monteros y Merindad de Valdeporres
La actuación modernizará siete cruces ferroviarios entre Burgos, Vizcaya y Cantabria, mejorando la protección y la fiabilidad del servicio

La red ferroviaria del norte dará un paso importante en materia de seguridad con la inversión de más de 2,5 millones de euros anunciada por Adif para actuar sobre varios pasos a nivel en la línea de ancho métrico entre Guardo y Balmaseda.
El proyecto no se limita a una simple actualización técnica. Se trata de una intervención estratégica que busca adaptar estos cruces a las exigencias actuales de seguridad y tecnología, en una línea donde confluyen tráfico ferroviario y carreteras locales.
Las obras se repartirán entre distintos puntos de Burgos, Vizcaya y Cantabria, afectando directamente a municipios como Valle de Mena, Espinosa de los Monteros, Merindad de Valdeporres, Balmaseda y Valdeolea. En todos ellos, los pasos a nivel seleccionados presentan margen de mejora en sus sistemas de protección.
Uno de los cambios más relevantes será la incorporación de tecnología avanzada de detección de obstáculos, basada en cámaras y análisis de vídeo, que permitirá anticipar situaciones de riesgo en los cruces más sensibles. Este tipo de sistemas representa un salto hacia una seguridad más inteligente y automatizada.
Además, varios pasos a nivel pasarán a contar con semibarreras automáticas, junto a señalización luminosa y acústica, lo que refuerza la visibilidad y la capacidad de reacción tanto para conductores como para peatones. En otros casos, se renovarán completamente las instalaciones actuales, algunas de ellas ya obsoletas.
En la provincia de Burgos, las actuaciones se centrarán en tres enclaves donde se implantará protección de nivel intermedio-alto, lo que supone una mejora significativa respecto a la situación actual. Mientras tanto, en Balmaseda se combinarán renovaciones completas y mejoras parciales, adaptando cada paso a nivel a sus necesidades concretas.
Más allá de las cifras, el objetivo de fondo es claro: reducir la siniestralidad y aumentar la fiabilidad del servicio ferroviario. Estas actuaciones forman parte de una línea de trabajo más amplia orientada a construir una red más segura, eficiente y preparada para el futuro.










