En Burgos se permitirá circular por la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) sin etiqueta medioambiental siempre que se pague el impuesto de circulación en la capital y no haya episodios de contaminación.
El Ayuntamiento de Burgos flexibiliza ligeramente la Zona de Bajas Emisiones que entrará en vigor en el verano de 2027. Para ello, se modificará la ordenanza de movilidad para permitir la entrada de todos los vehículos, aunque no tengan etiqueta, a la Zona de Bajas Emisiones, siempre y cuando no se produzcan episodios de contaminación. Otra de las condiciones será que los vehículos paguen el impuesto de circulación en la ciudad.
La idea es que los ciudadanos no estén obligados a cambiar de vehículo, siempre y cuando no se superen los límites de contaminación estipulados por la normativa. Los dos medidores de contaminantes atmosféricos de la ciudad no han registrado en ningún momento niveles que superen lo que establece la normativa, según indican desde el ayuntamiento.
La decisión se ha tomado después de conocer varias sentencias que indican que las limitaciones del tráfico tienen que ser proporcionales.
No se comenzará a multar a los vehículos que no estén autorizados a entrar en la ZBE hasta el 6 de agosto de 2027, fecha en la que entrarán en vigor las sanciones.











