El Ayuntamiento de Espinosa sube las tasas para recaudar 115.000 euros más y poder cumplir con el plan financiero al que se ha visto obligado por el desfase en los gastos
Las subidas para 2027 afectan al ICIO, IBI, agua, basuras y depuradora y no han contado con el apoyo del Partido Popular ni del concejal de Juntos por Espinosa

El Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros se ha visto obligado a hacer un plan financiero debido al exceso de gastos que ha generado. Y para recaudar esos casi 115.000 € de desfase ha tomado la decisión de subir impuestos y tasas municipales para 2027. Subidas que no han sido apoyadas por el Partido Popular ni por el concejal de Juntos por Espinosa.
La concejala popular Amaya Montoya planteaba buscar poder cobrar por servicios no esenciales que se prestan y por los que se están ofreciendo gratuitamente antes de incrementar la carga fiscal a los vecinos.
Amaya Montoya señaló que el Ayuntamiento tendría que estudiar otras vías de recaudación, como la creación de una tasa para servicios que ahora se prestan gratuitos como el Área de Autocaravanas, que a su juicio podrían asumir un coste de dos o tres euros por visitante como se cobra ya en la mayoría de los de la comarca. También planteó revisar otras tasas vinculadas a servicios que no son de primera necesidad, como las piscinas, con el objetivo de generar ingresos adicionales y cumplir el plan financiero sin cargar todo el esfuerzo sobre los vecinos.
Por su parte, el PSOE justifica que los impuestos y tasas no se habían tocado desde 2009, a lo que los populares respondieron que ya se han ido actualizando al IPC y que llegan justo en el momento en el que más está subiendo el coste de la vida.
El impuesto sobre construcciones y obras que realicen los vecinos, el ICIO, subirá un 32%, pasando del 2,8 al 3,7 %. Situándose por encima de Medina de Pomar y por debajo de Villarcayo y Valle de Mena. Justificando que es necesario para pagar la nómina del arquitecto y de los administrativos que realizan los trámites.
Jean Paul Sánchez, alcalde de Espinosa de los Monteros, explicó que la única vía para obtener ingresos vinculados a las obras que se realizan es mediante una tasa establecida por ley, cuya cuantía puede variar entre municipios. Señaló que hasta ahora el municipio se encontraba entre los que aplicaban las tasas más bajas, a pesar de que actualmente se están llevando a cabo obras. Como ejemplo, citó el caso del Valle de Mena, donde, según indicó, la construcción estaría alcanzando cifras récord, teniendo el impuesto en un 4%. El alcalde defendió que, cuando existe una necesidad real de realizar una obra, se termina realizando.
En el debate del pleno, el Partido Popular puso ejemplos del aumento del coste en licencias de obra, relacionándolo con que esto no ayuda a que las casas que están medio caídas en el pueblo, los propietarios opten por arreglarlas. Y que si en otros pueblos se construye es porque sus normas urbanísticas son más flexibles.
En cuanto al recibo del agua, basuras y depuradora, subirá un 34 %, un 21 % y un 17 % respectivamente. Argumentando que es necesario para poder cubrir los gastos del servicio. Razonamiento que no comparte el Partido Popular, ya que antes de llegar a estas subidas tenían que haber buscado alternativas y no repercutir su mala gestión en el bolsillo de los vecinos.
El portavoz popular, Raúl Martínez, defendió que el incremento de los costes de los servicios no debe trasladarse automáticamente a los vecinos. Señaló que, además de actualizar los ingresos, el Ayuntamiento debe gestionar y priorizar el gasto, así como asumir las consecuencias de sus propias decisiones.
Raúl Martínez reconoció que los servicios pueden haber aumentado de coste, pero que no tienen que ser siempre los vecinos los que paguen, recordando que las tasas ya se actualizan con el IPC y que, en apenas dos años, el gasto presupuestado en personal ha crecido en casi medio millón de euros. En este sentido, consideró que, antes de plantear nuevas subidas para los vecinos, el Ayuntamiento debería haber agotado las posibilidades de controlar y contener sus propios gastos. A su juicio, gobernar implica no solo incrementar los ingresos en presión fiscal cuando aumentan los gastos, sino también tomar decisiones responsables sobre el gasto y asumir sus consecuencias.
En relación a esta tasa, el Ayuntamiento ha detectado incidencias en el cobro de los recibos del agua, achacándolas al funcionario encargado. Un informe redactado por la técnica de gestión económica, funcionaria que, según ellos, puede ser partícipe de estas irregularidades, además, según los populares, está cargado de opiniones y valoraciones sin documentación que lo avale, por lo que pedirán una auditoría externa para depurar responsabilidades y, si es necesario, acudirán al Tribunal de Cuentas por el perjuicio económico para Espinosa.
En cuanto al IBI, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, Espinosa se coloca a la cabeza de Las Merindades, pasando a aplicar un 0,554 para vivienda y un 0,49 para fincas rústicas, con lo que pretenden recaudar 65.000 € anuales más.
Los populares también votaron en contra, ya que este impuesto no le supone costes ni gastos al Ayuntamiento y solo tiene un afán recaudatorio.
El Partido Popular fue muy crítico con el equipo de gobierno y la presión fiscal a la que van a someter a los vecinos por los servicios básicos. Manifestaron estar a favor de actualizar las tarifas de impuestos y tasas, pero no de esta subida, que lo que pretende es que los vecinos se hagan cargo de la mala gestión municipal en cuanto al descontrol en los gastos y del aumento de la plantilla municipal, a la vez que de la subida salarial debido a la RPT.










