La construcción en Castilla y León necesita hasta 30.000 trabajadores para cubrir la demanda del sector
El déficit de mano de obra se mantiene pese al repunte de la actividad y el sector reclama más formación, digitalización y atractivo para jóvenes y mujeres

El sector de la construcción en Castilla y León atraviesa un importante desequilibrio entre la oferta y la demanda de mano de obra, con una necesidad estimada de entre 25.000 y 30.000 trabajadores para poder hacer frente al crecimiento de la actividad registrado en los últimos años. A pesar del repunte tanto en obra pública como privada, las empresas continúan encontrando serias dificultades para cubrir puestos, en un contexto en el que el empleo en el sector ha crecido hasta situarse en torno a las 70.000 afiliaciones a la Seguridad Social.
El aumento de la actividad ha venido acompañado de un incremento del número de empresas y de la contratación, lo que refleja cierto dinamismo en el sector, pero esta evolución no ha sido suficiente para compensar la falta de relevo generacional, uno de los principales problemas que arrastra la construcción junto con la baja incorporación de jóvenes y mujeres al mercado laboral.
En este escenario, las administraciones y entidades vinculadas al sector coinciden en la necesidad de impulsar un cambio de imagen que haga más atractivo este ámbito profesional, apostando por una construcción más tecnificada, digitalizada y segura, con el objetivo de mejorar su percepción entre las nuevas generaciones y facilitar la incorporación de nuevos perfiles laborales.
También se está poniendo el foco en la formación y la modernización de los procesos de trabajo, especialmente en materia de seguridad y salud laboral, así como en la introducción de herramientas digitales y soluciones tecnológicas aplicadas a la obra. Este proceso de transformación incluye desde sistemas de monitorización y sensores hasta mejoras en ergonomía y equipos de protección, además de la incorporación de nuevas metodologías de aprendizaje orientadas a la capacitación de trabajadores y pymes.
En este contexto, distintas iniciativas itinerantes vinculadas a la formación y la innovación han recorrido varios puntos de la comunidad para acercar estas tecnologías al sector. Estos espacios permiten conocer de primera mano avances aplicados a la construcción, así como recursos formativos destinados a mejorar la cualificación profesional y fomentar la digitalización de las empresas.
El reto, según coinciden distintos agentes del sector, pasa por reforzar la atracción de talento y mejorar las condiciones de acceso a una actividad que, pese a sus dificultades actuales, continúa siendo estratégica para el desarrollo económico y la respuesta a la demanda de vivienda en la comunidad.










