La Diputación de Burgos ha dado luz verde a una nueva línea de subvenciones destinada a reforzar la hostelería y el comercio minorista en el medio rural de la provincia. La iniciativa, aprobada por la Junta de Gobierno, contará con una dotación total de 400.000 euros.
Estas ayudas están dirigidas a autónomos y pequeñas empresas con hasta dos establecimientos abiertos, ubicados en municipios o entidades locales menores con menos de 20.000 habitantes. El objetivo es apoyar la continuidad de negocios que resultan esenciales para el mantenimiento de la actividad económica en el territorio.
El periodo subvencionable abarcará las actuaciones realizadas entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2026, con el foco puesto en sostener la actividad, mejorar la competitividad y facilitar la adaptación de estos establecimientos a las nuevas necesidades del mercado.
La portavoz de la Diputación, Inmaculada Sierra, ha subrayado que esta línea de ayudas responde al compromiso de la institución con el tejido económico de los pueblos, destacando el papel de la hostelería y el comercio como sectores clave para fijar población y dinamizar el medio rural.
Sierra ha señalado también que no se trata únicamente de garantizar la supervivencia de estos negocios, sino de favorecer su modernización y capacidad de adaptación, contribuyendo así a reforzar la cohesión territorial de la provincia.
La convocatoria será publicada en la Base de Datos Nacional de Subvenciones y su seguimiento se realizará a través de la Comisión Informativa de Comercio, Consumo y Empleo Rural.
Con esta medida, la Diputación continúa su estrategia de apoyo al empleo y al desarrollo local, especialmente en los municipios más pequeños, donde este tipo de negocios resulta clave para la vida cotidiana.











