La PAC refleja el envejecimiento del campo en Castilla y León con un tercio de sus perceptores superando los 65 años
Los mayores de 65 años representan el 32,7% de los beneficiarios de ayudas directas, mientras que los menores de 25 años apenas alcanzan el 0,75%

El envejecimiento del campo y las dificultades para garantizar el relevo generacional vuelven a reflejarse en los datos de las ayudas de la Política Agraria Común. De los 50.465 perceptores de ayudas directas de la PAC en Castilla y León, cerca de un tercio tiene más de 65 años, mientras que la presencia de agricultores y ganaderos jóvenes continúa siendo muy reducida.
En concreto, los mayores de 65 años representan el 32,7% de los beneficiarios. En el extremo contrario, los menores de 25 años suponen únicamente el 0,75%, con 379 perceptores. El grupo mayoritario se encuentra entre los 40 y los 65 años, que concentra alrededor de seis de cada diez beneficiarios.
Las diferencias también se observan en el reparto económico. Los agricultores y ganaderos de mayor edad recibieron 131,8 millones de euros en ayudas, frente a los 10,9 millones destinados a los menores de 25 años. Unos datos que vuelven a poner sobre la mesa uno de los principales retos del sector primario de Castilla y León: conseguir la incorporación de nuevas generaciones a la actividad agraria.
La situación adquiere especial relevancia en el medio rural, donde el envejecimiento de quienes continúan al frente de las explotaciones se suma a las dificultades para encontrar relevo. Una realidad especialmente significativa en nuestra comarca, donde la agricultura y la ganadería mantienen un importante peso económico y social.
Los datos del Fondo Español de Garantía Agraria muestran también que el sector continúa estando ampliamente masculinizado. Los hombres son mayoría entre los perceptores de la PAC en todos los grupos de edad, incluida la población más joven con un total de 23.448 beneficiados frente a 5.878 mujeres, lo que refleja que el relevo generacional y la incorporación de mujeres siguen siendo dos de los retos del campo de Castilla y León.










