El nuevo proyecto de la Universidad de Burgos consiste en construir 800 apartamentos destinados a estudiantes en régimen de alquiler. Estarán situados en el entorno de las instalaciones deportivas de la Facultad de Educación y el objetivo es levantar cuatro edificios con 200 habitaciones individuales cada uno, todas ellas equipadas con cocina y baño, a través de una colaboración público-privada.
La universidad burgalesa cederá su suelo a empresas privadas que se encargarán de construir los edificios. A cambio, estas compañías tendrán un permiso de explotación de entre 50 y 70 años. El acuerdo se establecerá mediante un convenio que fijará una renta aproximada de 300 euros por habitación.
Esta medida pretende aliviar la presión sobre el precio de la vivienda en la ciudad y atender el interés social del alumnado, ya que más del 60 % de los estudiantes de la universidad proceden de fuera de la provincia.
En estos momentos se están redactando los pliegos para sacar adelante esta primera promoción de alquiler para estudiantes. Las habitaciones estarán completamente amuebladas e incluirán cama, mesa de estudio, armario, cocina americana y baño.
Además, los edificios contarán con zonas comunes pensadas para la vida universitaria, como gimnasios, lavanderías con lavadoras y salones de uso compartido. En el precio del alquiler también se incluirán los gastos de mantenimiento, agua, electricidad e internet.
En cuanto a los plazos, la previsión es que el primer bloque de alojamientos, situado junto a la Facultad de Educación, esté en funcionamiento en aproximadamente dos años, mientras que el plan completo de los cuatro edificios se espera finalizar antes de que termine el actual mandato universitario.











