La comisión de seguimiento del plan provincial de ruinas, impulsado por la Diputación de Burgos, ha incorporado 35 nuevos expedientes, de los cuales siete corresponden a municipios de la comarca. En concreto, se trata de dos expedientes en Frías, uno en Bercedo de Montija, uno en Poza de la Sal, uno en Salinillas de Bureba y dos en Cueva de Manzanedo.
Estas incorporaciones se suman al centenar de expedientes ya tramitados dentro del plan, de los que 51 han sido resueltos íntegramente, la mayoría con declaración formal de ruina. Además, está prevista la puesta en marcha de tres demoliciones con cargo al próximo ejercicio presupuestario, dentro de una línea de trabajo que pretende dar respuesta a uno de los problemas que más preocupa a los pequeños municipios: la gestión de inmuebles deteriorados que suponen un riesgo para la seguridad y generan complicaciones administrativas.
El plan de ruinas forma parte de la labor que desarrolla el Servicio de Asesoramiento a Municipios (SAJUMA), considerado el “alma mater” de la institución provincial por su papel clave en la asistencia técnica, jurídica, económica e informática a los ayuntamientos. En 2025, este servicio ha registrado 27.403 asistencias, frente a las 20.459 del año anterior, lo que supone un incremento del 34%, con casi 7.000 consultas más.
Además del plan de ruinas, el servicio provincial trabaja en la modernización del padrón municipal (con apoyo de fondos europeos), en la digitalización del ciclo integral del agua con una subvención superior a 7,5 millones de euros y en el desarrollo del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino del yacimiento romano de Clunia, con una inversión de 2,4 millones de euros.
Se trata, en definitiva, de un servicio “silencioso” para la ciudadanía, pero fundamental para el funcionamiento diario de los ayuntamientos, especialmente en los más pequeños, que dependen en gran medida de este apoyo técnico para poder atender con garantías las demandas de sus vecinos.











