La Dirección General de Tráfico presentó ayer una nueva campaña especial de vigilancia y control del consumo de alcohol y otras drogas al volante, que se mantendrá hasta el próximo domingo, día 19, con el objetivo de prevenir una de las principales causas de siniestralidad vial.
Durante estos siete días, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificará los controles en las carreteras, con la colaboración de las policías locales que se sumen a la iniciativa para reforzar también la vigilancia en vías urbanas.
La campaña responde a la necesidad de reducir los comportamientos de mayor riesgo para la seguridad vial, entre los que se encuentra el consumo de alcohol y de drogas. De hecho, el alcohol es uno de los factores concurrentes más habituales en los accidentes de tráfico.
El consumo de alcohol tiene consecuencias graves sobre la conducción y la siniestralidad, como un mayor tiempo de reacción, subestimación de la velocidad y problemas de visión (efecto túnel) y de coordinación. El resultado es que las probabilidades de sufrir un siniestro aumentan de manera considerable y se multiplican aún más en combinación con otras sustancias.
Por eso, la Dirección General de Tráfico insiste en que la única tasa realmente segura al volante es 0,0 %, una recomendación respaldada tanto por la evidencia científica como por los datos de siniestralidad. Conducir habiendo ingerido alcohol o drogas tiene consecuencias fatales; en el mejor de los casos, con una sanción administrativa, pero en otros muchos, con penas de cárcel.











