El barrio de Vilga en Arija disfruta ya este verano de agua potable
El agua de la red vuelve a ser apta para el consumo humano tras casi dos años de gestiones y la instalación de un nuevo sistema de filtrado de manganeso

El Ayuntamiento de Arija ha recibido desde el Servicio de Sanidad de la Junta de Castilla y León la notificación de que el agua de la red del barrio de Vilga es apta para el consumo humano.
Este es uno de los barrios principales de la localidad que concentra la mayor cantidad de población y su principal actividad. En el año 2024, el agua dejó de ser apta para su consumo. Según explica el alcalde de Arija, Josu Aramberri, el problema surgió de forma imprevista tras modificarse los umbrales permitidos de manganeso para el consumo humano. Desde entonces, el Ayuntamiento tuvo que buscar financiación a través de una ayuda del ciclo integral del agua de la Diputación de Burgos, redactar el proyecto, licitar las obras e instalar un filtro de manganeso que entró en funcionamiento el pasado mes de junio, permitiendo que el agua volviera a ser apta para el consumo.
Según el alcalde, durante estos casi dos años, han tenido enormes dificultades y obstáculos para conseguirlo. Josu Aramberri asegura que, además de la falta de empresas especializadas para ejecutar los trabajos en la comarca de Las Merindades, también tuvieron problemas con la activación del suministro eléctrico necesario para alimentar las bombas del filtro. Tras casi dos años de esfuerzo continuado, a finales de junio pudo retirarse la cisterna instalada en el barrio de Vilga, de la que los vecinos se abastecían desde que el agua dejó de ser potable.
El pasado mes de junio entró en funcionamiento el nuevo sistema de filtrado de manganeso, que tiene la misión de reducir el valor de 180 μg (microgramos) por litro de manganeso, que superaba ampliamente el umbral permitido de 80 μg por litro.
Los primeros análisis en la fase de prueba de la instalación arrojaron muy buenos resultados en manganeso, también el aluminio, que preocupaba por llevar valores un tanto elevados, se ha reducido. Según explica el alcalde, algunos vecinos ya habían percibido la mejora incluso antes de que el Ayuntamiento hiciera pública la noticia, especialmente al lavarse el pelo, ya que el agua había dejado de dejar esa sensación provocada por la mezcla de arcilla y manganeso. Además, destaca que los niveles de manganeso han descendido de unos 160 a 20 microgramos por litro, muy por debajo del límite de 80, y que también se han reducido los niveles de aluminio.
El Ayuntamiento de Arija quiere agradecer la paciencia de los vecinos del barrio de Vilga, que desde hace casi 2 años han tenido que suministrarse de las cisternas que facilitaba el consistorio.
Por otro lado, la zona de Arija ya cuenta con una antena de telefonía móvil 5G en funcionamiento casi 3 años después. La cobertura llega también a pedanías del Valle de Valdebezana e incluso a poblaciones cántabras limítrofes. Con la puesta en funcionamiento de esta antena, mejorará considerablemente la señal de cobertura para sus vecinos.










