Un senderista encuentra el cuerpo del vecino de 83 años de Urria desaparecido desde el mes de febrero
Fue localizado en una zona de difícil acceso de la Sierra de la Tesla, donde fue necesario movilizar al GREIM para su traslado

El día 17 de febrero José Luis Fernández, el que fuera alcalde de la Merindad de Cuesta Urria durante muchos años y que vivía junto a su hija en la conocida como “Casa de los Curas”, salió a dar un paseo como hacía cada día y no regresó a casa.
En la mañana de ayer, un turista guipuzcoano aficionado a la micología y a la naturaleza realizaba su ruta por la Sierra de la Tesla y se encontró con el cuerpo de este vecino de 83 años de edad, cuya indumentaria coincide con la que salió a dar el paseo aquel día de febrero (pantalón de trabajo azul y botas de montaña).
Desde Radio Espinosa Merindades hemos hablado con Alfredo Beltrán, alcalde del Ayuntamiento de la Merindad de Cuesta Urria, para que nos cuente de qué manera le informaron ayer sobre ello. El alcalde explica que el senderista se encontró personalmente con el cadáver sobre las nueve y cuarto o nueve y media de la mañana y avisó a la Guardia Civil, que fue el primer cuerpo en movilizarse. Posteriormente, los agentes se pusieron en contacto directamente con él para informarle de las actuaciones que se estaban llevando a cabo. Además señala que, aunque inicialmente se intentó mantener cierta tranquilidad y discreción, la noticia se extendió rápidamente y fue necesario avisar a la familia y dar a conocer lo ocurrido.
El cuerpo se encontraba en una zona de difícil acceso, en la cual se necesitó un helicóptero (UHEL) del Grupo de Intervención y Rescate en Montaña de la Guardia Civil (GREIM) y expertos que se descolgaran hasta el terreno, donde fue recogido en camilla y trasladado al servicio forense para que, mediante pruebas de ADN, verifiquen la identidad del cadáver. El alcalde explica que el cuerpo se encontraba a la altura de la basílica visigoda de Mijangos, en una zona bastante elevada de la Tesla conocida como los Pontones. Según señala, se trata de un punto muy cercano a una cueva y de acceso bastante complicado.
Desde aquella tarde del día 17 de febrero en la que la familia comprobó que José Luis no había regresado a casa, se activó el protocolo de búsqueda, en el que durante dos semanas un gran despliegue de medios humanos y técnicos, formado por vecinos, voluntarios y profesionales, realizaron batidas muy intensas en los parajes del entorno boscoso, caminos y arroyos, ampliando la búsqueda en el cauce del río Nela.
Equipos de la Guardia Civil, voluntarios de la Asociación Protección Civil Merindades 4X4 de Medina de Pomar, de Protección Civil de Poza de la Sal y Villarcayo, además de la Asociación de Protección Civil Burgos Norte, unidades caninas, drones, personal de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, un Puesto de Mando Avanzado, grupos de cazadores…
Llama la atención que tras una intensa búsqueda en aquel momento no pudo localizarse en el punto en el que se encontraba este vecino de 83 años. Se lo preguntamos al alcalde de la Merindad de Cuesta Urria, quien reconoce que es algo que todos se preguntan, ya que se había pasado por esa zona sin localizarlo. Alfredo Beltrán apunta a que la vegetación podría haber dificultado la localización, aunque reconoce que no saben exactamente por qué no fue encontrado. Además, señala que la hija del fallecido le manifestó que ellos mismos habían pasado hacía poco tiempo muy cerca del lugar sin percatarse de su presencia.
La familia no desistió, convocando a diario a vecinos de Las Merindades hasta el día 2 de marzo, cuando se decidió dar por concluida la búsqueda sin éxito. Finalmente, más de seis meses después, el cuerpo de José Luis Fernández ha aparecido a través del aviso, en la mañana de ayer, de un senderista en ruta por la Sierra de la Tesla.










