El Plan Turístico de Garoña cierra con un 94% de ejecución y deja pendientes dos áreas para autocaravanas
Busto de Bureba y Villanueva Soportilla no han podido completar las actuaciones previstas, mientras el resto de inversiones ya están en funcionamiento y la vía ferrata de Oña ultima su puesta en marcha

El Plan de Sostenibilidad Turística en Destino Garoña, impulsado por la Diputación de Burgos a través de Sodebur, ha finalizado con un 94% de ejecución, después de completar 16 de las 18 actuaciones previstas en un total de 23 municipios del entorno de la antigua central nuclear.
Entre los proyectos que finalmente no han podido llevarse a cabo se encuentran las áreas destinadas a autocaravanas de Busto de Bureba y Villanueva Soportilla, en Bozoó. La empresa encargada de ambas obras, Ingeniería y Obra Civil Chávarri, no cumplió con lo establecido en el contrato y, posteriormente, no fue posible sacar adelante los trabajos mediante un contrato menor.
Una de las actuaciones que encara su recta final es la vía ferrata de Oña, cuya construcción está prácticamente terminada. Solo queda realizar algunas medidas de protección en el entorno del camino natural antes de su apertura.
El objetivo del plan era contribuir a la transformación económica y turística de los municipios afectados por el cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña. Dentro de este proceso también se ha incorporado el alquiler de bicicletas eléctricas a través de la plataforma Rural Market, que permite gestionar este servicio junto a otras propuestas turísticas, como los paseos por el embalse de Sobrón.
Además, el precio del alquiler de las bicicletas eléctricas se ha reducido en varios de los municipios incluidos en el programa, entre ellos Frías, Cubo de Bureba, Busto de Bureba, Santa Gadea del Cid y Pancorbo.
La inversión, dotada con 2,87 millones de euros de fondos europeos Next Generation, ha permitido desarrollar actuaciones relacionadas con la naturaleza, el turismo activo y la mejora de los servicios turísticos.
Entre ellas figuran los seis observatorios de aves instalados en Quintanaélez, Pancorbo, Santa María de Garoña, San Zadornil, Tartalés de Cilla y Oña, que están generando interés entre los aficionados a la observación de aves.
También se han creado vías ciclistas en Medina de Pomar, Cillaperlata y Frías, una propuesta especialmente vinculada al creciente número de visitantes que recorren la zona en bicicleta.
En cuanto al turismo itinerante, sí se han completado las áreas para caravanas previstas en Medina de Pomar, Santa Gadea del Cid, Silanes y Miraveche, que, según los responsables municipales, reciben viajeros con frecuencia.
El programa ha incluido además la mejora del albergue de Busto, la creación del Albergue de la Naturaleza junto a la Casa del Parque de San Zadornil, consultorías energéticas para establecimientos turísticos, una plataforma digital de gestión, acciones formativas y un estudio sobre la experiencia de los visitantes.
A estas medidas se suman iniciativas de promoción y comercialización de productos turísticos, con el objetivo de reforzar la actividad económica de un territorio que continúa buscando nuevas oportunidades tras el cierre de la central de Garoña.










