Así nos lo confirmaba hace unos días en El Altavoz de Radio Espinosa Merindades Juan José Gandía, presidente de la Asociación de Productores y Comerciantes de Las Caderechas.
Es uno de los momentos más esperados en esta época, que curiosamente este año se ha adelantado en fechas debido a las buenas condiciones climatológicas. Con los días de sol y calor, los cerezos han explotado. Dicho esto, la floración no estalla al mismo tiempo en todo el valle: en la parte baja ya hay un 100% de flores abiertas y en la zona alta está cerca de alcanzarlo.
Según explicaba Juan José Gandía, este adelanto depende directamente de las temperaturas y se viene repitiendo en los últimos años. “Normalmente nos gusta que sea hacia el 15-20 de abril, pero ya llevamos varios años que se adelanta un poco, al 8-10 e incluso algún año al día 5. Este año, aunque marzo fue bastante bueno, la semana pasada con temperaturas de 20 grados fue como una explosión”, señalaba.
La recomendación para disfrutar de la floración de los cerezos, que suma miles y miles de ejemplares a lo largo del valle, es recorrer distintos pueblos, ya sea en coche, bicicleta o andando. Una muy buena opción es dejar el coche en Madrid de las Caderechas, subir a la iglesia andando y seguir las señales de la ruta que llevan hasta la entrada de Huéspeda. En este punto se puede bajar por la carretera de nuevo hasta Madrid de las Caderechas. En total, unos 2 kilómetros y medio, muy sencillos pero con gran concentración de cerezos.
En este sentido, Gandía también destacaba la tranquilidad del valle frente a otros destinos más masificados y recomendaba visitar diferentes enclaves. “Se puede recorrer todo el valle tranquilamente, tanto en bici como en coche, parando a hacer fotos en sitios muy bonitos. Por ejemplo, Hozabejas, que es un pueblo precioso, o Huéspeda, donde se pueden conseguir imágenes muy bonitas”, explicaba.
El Valle de las Caderechas ha recibido durante estos días a cientos de turistas atraídos por este fenómeno natural, uno de los principales atractivos del mes de abril en la provincia de Burgos. La floración ha alcanzado ya su máximo esplendor, por lo que será cuestión de días que comience a desaparecer.











