La quinta jornada de huelga convocada por el Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) concluyó este viernes con alrededor de 1.600 consultas, pruebas y cirugías aplazadas en la provincia. La convocatoria, que se prolongó durante una semana y fue la quinta del año, registró un seguimiento superior al de los dos días anteriores, con un 31% de participación en el HUBU y un 22% en el conjunto de la provincia.
La protesta, convocada a nivel nacional, reclama un Estatuto propio para la profesión médica y una negociación directa con el Ministerio de Sanidad para abordar cuestiones específicas del colectivo.
Por el momento, el Ministerio de Sanidad mantiene sin cambios su propuesta de Estatuto Marco, por lo que todavía está por definir cuáles serán los próximos pasos que dará el sindicato. En Burgos, fuentes de CESM ya habían señalado en anteriores convocatorias que no respaldaban la opción de una huelga indefinida, una medida que sí se está planteando en otros territorios.
La Atención Primaria fue el ámbito más afectado durante esta última jornada de paro. En este nivel asistencial secundó la protesta el 10% de la plantilla, lo que dejó 1.248 personas afectadas, que acudieron a su cita médica pero tuvieron que abandonar el centro de salud sin ser atendidas.
En el Hospital Universitario de Burgos (HUBU), la incidencia también fue notable. Según los datos oficiales, se suspendieron 21 intervenciones quirúrgicas, lo que representa aproximadamente la mitad de las programadas para ese día. Además, quedaron aplazadas 19 pruebas diagnósticas (el 20% de las previstas) y 303 consultas externas, equivalentes al 18% del total programado.










