El colegio de Villasana de Mena tiene en su patio una escultura en recuerdo a la maestra Aurora
La escultura "Maestra Aurora" rinde homenaje a una docente que marcó generaciones en el Valle de Mena

Este año el Colegio Público Nuestra Señora de las Altices ha empezado a celebrar su 50 aniversario. Corría el año 1976 cuando se ponía la primera piedra de este colegio, pero no fue hasta tres años después cuando llegaron las clases de primaria al centro. Ayer se inauguraba en el patio del colegio una escultura en recuerdo a la profesora jubilada Aurora Fernández.
Este patio tenía un árbol, el Árbol de la Escucha, que se secó, y para darle una nueva vida contactaron con el escultor de Lezana de Mena, Michel Ruiz Herrero. Durante el verano pasado le dio una nueva vida convirtiéndolo en escultura, que ahora lleva por nombre «Maestra Aurora», en recuerdo a esta profesora de Villasana de Mena, que ahora tiene 95 años y fue maestra en el colegio durante años.
El escultor lo primero que hizo fue observar el árbol para ver qué le transmitía, y lo que percibió dentro fue una figura que, estando dentro del colegio, tendría que ser una maestra. Los profesores fueron quienes decidieron que fuese Aurora la profesora elegida, ya que era la persona que mejor representaba los valores que iba a tener la escultura.
Michel trabajó en la escultura durante todo el mes de agosto, que ya inicialmente tenía forma de cabeza, hombros y cadera, y ayer explicaba a los alumnos lo que ha representado.
El escultor señaló durante la inauguración que quiso reflejar la labor de las maestras a través de distintas letras grabadas en el tronco, vinculadas tanto a asignaturas como a valores. Además, explicó que quería que el árbol tuviera alma y que el color rojo visible en las zonas más profundas del tronco representa la pasión con la que profesores y maestras educan y transmiten conocimientos a sus alumnos.
Michel explicó que la figura de la maestra está acompañada por la representación del sol y la luna, símbolos del padre y de la madre, como homenaje al trabajo conjunto que realizan familias y docentes en la formación de los niños. Estos elementos pueden apreciarse en una de las partes de la escultura y forman parte del mensaje que el artista ha querido transmitir con la obra.
Tras cortar la cinta Michel y Aurora, fue el turno de la profesora Aurora Fernández, que se mostraba muy nerviosa. Visiblemente emocionada, Aurora agradeció el homenaje recibido y reconoció que apenas podía hablar por la emoción. Dio las gracias a todos los presentes por el reconocimiento y por el cariño mostrado hacia su figura.
Para finalizar, todos los niños, en grupos por diferentes cursos, fueron colocando el dibujo de un árbol de Maestra Aurora, que ellos mismos habían pintado, en un mural como agradecimiento por los años de su vida que ha dedicado a educar a los niños del Valle de Mena.









