Detenidos dos empresarios de la construcción en Burgos por presunta explotación laboral de trabajadores inmigrantes
La investigación se inició tras el episodio en el que dos empleados se subieron a una grúa para reclamar el pago de sus salarios y destapó una presunta red de trata con fines de explotación laboral

La Policía Nacional ha detenido en Burgos a dos empresarios de mediana edad como presuntos responsables de los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación laboral, coacciones, blanqueo de capitales y delito contra los derechos de los trabajadores, en el marco de la operación “SATE”, desarrollada en colaboración con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Burgos.
Uno de los arrestados era el contratista principal de varias obras, mientras que el segundo se dedicaba presuntamente a reclutar, trasladar y alojar a trabajadores extranjeros, en su mayoría inmigrantes de origen africano.
Jornadas de hasta 14 horas y salarios impagados
La investigación ha permitido acreditar que las víctimas trabajaban en obras de nueva construcción, rehabilitación de fachadas y mejora energética de edificios en condiciones de extrema precariedad. Según la Policía, algunos de los trabajadores realizaban jornadas laborales de hasta 14 horas, sufrían el impago de varias mensualidades y residían en pisos hacinados tras ser trasladados a España con promesas salariales que posteriormente no se cumplían.
Los agentes también constataron que muchos de ellos se encontraban en una situación de especial vulnerabilidad, debido a su situación administrativa, el desconocimiento del idioma y de la legislación laboral española.
La investigación comenzó a principios de abril, cuando un empresario de la construcción afincado en Italia denunció ante la Policía Nacional el incumplimiento de pagos por parte del contratista de una obra en Burgos y las amenazas telefónicas que estaba recibiendo.
Paralelamente, la Comisaría de Aranda de Duero recibió varias denuncias de trabajadores extranjeros que relataban haber sufrido situaciones similares.
El punto de inflexión llegó el 18 de abril, cuando dos trabajadores inmigrantes se encaramaron a una grúa en una obra del barrio burgalés de Fuentecillas para exigir el cobro de los salarios que se les adeudaban y denunciar la explotación laboral que sufrían. Tras varias horas de negociación, ambos descendieron de la estructura gracias a la intervención de un negociador de la Policía Nacional y fueron posteriormente atendidos por los servicios sociales.
Las pesquisas revelaron la existencia de un sistema de subcontratación que permitía obtener mano de obra barata, limitando los derechos de los trabajadores y diluyendo las responsabilidades entre las distintas empresas implicadas.
Además, la investigación recoge que los empleados eran sometidos a amenazas y coacciones para mantener el control sobre ellos. En uno de los casos, el segundo detenido habría llegado a exhibir un arma de fuego para amedrentar a los trabajadores.
El pasado 23 de junio, la Policía Nacional detuvo a los dos empresarios y practicó, con autorización judicial, registros en un domicilio del distrito oeste de Burgos y un bajo comercial situado en Gamonal, ambos vinculados a la actividad de uno de los investigados.
Los dos arrestados ya han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción competente, mientras la investigación continúa abierta.









